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lunes, 21 de febrero de 2011

CRISTINA FERNANDEZ, EL AVIÓN YANQUI Y FERNANDO LUGO


Dijo Orson Welles que en materia de emociones, un avión solo es capaz de generar aburrimiento o terror, y con más seguridad la segunda de las opciones, con más razón si se trata de un aparato de matrícula estadounidense con carga desconocida que se posa en un país del Tercer Mundo.
En una película dentro de ese contexto, el intento norteamericano de ingresar a la Argentina un frondoso inventario de dudosa mercadería de manera prepotente e ilegal, y la intransigente respuesta de la presidenta argentina Cristina Fernández, sacudió en la última semana los círculos políticos y diplomáticos sudamericanos.
El subsecretario adjunto de Defensa norteamericano, Frank Mora, reclamó la "inmediata" devolución del material retenido y sostuvo que la controversia es "seria" y "no tiene precedente". Mora negó que en el contenido decomisado hubiera equipos de intercepción telefónica, pero reconoció que sí había equipos de comunicación, armas y medicamentos, aunque explicó "que se usan para este tipo de entrenamientos" y estaban "aprobados y documentados" antes del arribo del avión.
Por su parte, Matthew Rooney, quien dirige el área de Política Económica Regional en el Departamento de Estado norteamericano, se vio obligado a aclarar que "no hubo voluntad de ingresar ilegalmente cosas indebidas a Argentina".
El episodio echó gasolina a la tensión en las relaciones diplomáticas entre Buenos Aires y Washington: la administración de Barack Obama salió al cruce de la de su par Cristina Fernández al asegurar, a través de Valenzuela, que se está "sobredimensionando" un episodio que se podría haber superado "en forma respetuosa".
La Casa Rosada, por su parte, a través de la Cancillería, presentó una protesta formal ante la embajada norteamericana en la que exigió un pedido de disculpas, advirtió que no devolverá el material incautado y le pidió al gobierno de Obama que colabore con la investigación.
Antes de la llegada del avión la embajada de Estados Unidos había entregado una lista con los elementos que iban a ingresar, y al cotejar elementos se hallaron cosas demás. La realidad es que entre el material incautado se encontraron armas, drogas, dosis de morfina, GPS muy sofisticados, elementos tecnológicos y drogas vencidas.
El encontronazo argentino-estadounidense coincidió con las revelaciones de que el gobernador de la ciudad de Buenos Aires (este), Mauricio Macri, solicitó a la embajada de Estados Unidos en Argentina, mayor dureza contra el Gobierno de la presidenta, Cristina Fernández de acuerdo con un cable diplomático filtrado por WikiLeaks y publicados este lunes. Macri, reconoció ante el país norteño que su gestión no le había ganado adeptos por lo que pidió a la embajadora estadounidense, Vilma Socorro Martínez, que criticara con dureza la administración de la mandataria para apoyar su candidatura presidencial.
Una buena muestra de que existen en Argentina dos visiones diferentes de abordar las relaciones bilaterales.

REACCIONES DEL BLOQUE BOLIVARIANO

El presidente boliviano Evo Morales no dudó en condenar al gobierno de Estados Unidos por haber intentado ingresar a Argentina en un avión militar carga bélica y drogas, y calificó al incidente como una muestra de intervencionismo.
"Si lograron ingresar ilegalmente drogas y armas a Argentina, cómo será en otros países latinoamericanos", preguntó el dignatario boliviano. Aseguró que ese intento muestra el propósito de Washington de desestabilizar a los gobiernos democráticos de América Latina.
El mandatario aimara manifestó que la administración de Barack Obama no tiene autoridad, ni moral para hablar y cuestionar la lucha contra el narcotráfico que "llevan adelante con esfuerzo las naciones latinoamericanas con dignidad".
De esta manera se refirió el presidente boliviano al incidente ocurrido la pasada semana, que causó un problema diplomático entre Washington y Buenos Aires.
El martes la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, instó a la ciudadanía a profundizar y preservar la soberanía.
Según Morales, el accionar de la administración de Obama es arbitrario e ilegal, porque viola la soberanía e integridad de Argentina y los países latinoamericanos.
Además dijo que este hecho es una fehaciente demostración de cómo Estados Unidos negocia con la droga en el mundo.
A su vez el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo hoy que Estados Unidos va a hacer todo lo posible para que Cristina Fernández de Kirchner no siga en el poder en Argentina y opinó que el avión detenido en ese país forma parte de ese plan.
"Estoy absolutamente seguro que ese avión gringo que llegó a Buenos Aires y quería introducir ahí clandestinamente violando las leyes y todo (...) es que ellos van a hacer todo lo posible para que Cristina no siga al frente del Gobierno argentino", dijo Chávez durante un consejo de ministros transmitido por televisión.
"Vean ustedes la reacción del Gobierno, Cristina, te felicitamos por ese coraje", dijo Chávez, al comparar a la presidenta argentina con el libertador Simón Bolívar, que -recordó el presidente- se incautó de dos barcos "yankis" en 1819 en Venezuela con material para el imperio español.

MAS QUE UNA FOTO CON FIDEL

Mientras el drama del avión norteamericano conmocionaba los círculos políticos sudamericanos, otro aliado “bolivariano” de Cristina, Fernando Lugo, se movilizaba en un avión –en este caso cubano- rumbo a Puerto Príncipe, donde se hizo presente para supervisar las tropas paraguayas que colaboran con la invasión imperialista de Haití.
Lo hacía luego de lograr su “anhelada” foto con Fidel, con la cual buscaba apaciguar algunas críticas desde la izquierda, con la breve complacencia de los medios reaccionarios manejados por empresarios que lucran con su gobierno.
Casi al mismo tiempo, Evo Morales discernía la diferencia entre Lugo y Cristina y acusaba al gobierno paraguayo de ser cómplice de la corrupción.
“Algunos que robaron tanto dinero se escapan a Paraguay, se escapan a Perú, se escapan a Estados Unidos. Si uno no tiene nada, no tiene por qué temer. No entiendo a algunos que robaron, saben que iban a ir a la cárcel y escapan al exterior, no es posible que hayan países que puedan acoger a la gente que robó, yo entiendo como países cómplices de la corrupción mediante sus autoridades” arremetió Morales aludiendo la decisión de otorgar refugio político a un opositor boliviano que se dio en Paraguay, con apoyo del oficialismo.
En enero del 2011, la Comisión Nacional de Refugiados (Conare) paraguaya otorgó al gobernador suspendido de Tarija, Mario Cossío, el estatus de refugiado político. La decisión coronó una larga seguidilla de gestos y guiños por parte de Paraguay hacia la derecha reaccionaria y Estados Unidos, entre los que se destacaron la implementación de un modelo de seguridad calcado del Colombiano y una profundización de la penetración imperialista norteamericana a través de varios acuerdos en diferentes ámbitos.
En una ponencia presentada en Montevideo (Uruguay) el 29 de setiembre de 2010, Idilio Méndez, un alto funcionario del gobierno de Lugo, confesó que el Paraguay está bajo el dominio de los EE.UU. y que la USAID (agencia de cooperación norteamericana) controla el 80% de las instituciones públicas, incluyendo la Fiscalía. “Instituciones clave están dirigidas por USAID (Agencia del Gobierno de EE.UU. para el Desarrollo Internacional). Este organismo –por la USAID– de penetración del imperialismo norteamericano controla el 80%, aproximadamente, de las instituciones públicas, entre ellas la Fiscalía General del Estado, el Ministerio del Interior, la Cancillería, Aduanas, Ministerio de Hacienda, el Poder Judicial, el Banco Central del Paraguay, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación, entre otras” reconocía el funcionario en su exposición.
Es obvio que para borrar todas estas deshonrosas manchas y hacer merecimientos para integrar el bloque bolivariano, Lugo necesita mucho más que una foto con Fidel. LAW

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