(Luis Agüero Wagner*)
Desde esta aldea a orillas del río Paraguay donde lo único vivo son la fe y los muertos, por transportar una expresión de Asturias, resulta divertido conectarse a internet y leer en la prensa extranjera sobre el escenario político paraguayo.
Se habla de “candidato progresista” refiriéndose a un obispo católico que representa a una agrupación liberal a la usanza francesa del vocablo, conservador de derechas al punto que una de sus más recordadas hazañas de gobierno es haber repelido una manifestación con fuego de metralla en octubre de 1931. Una muestra de brutalidad “progresista” sólo comparable con la matanza de Amritsar perpetrada en 1919 por las tropas inglesas de ocupación en la India.
Otros de los logros en el poder de estos “progresistas” lo constituye el haber entregado la zona petrolífera del Chaco a personeros de la Standard Oil Company (la misma que llevó a Paraguay y Bolivia a una guerra entre 1932 y 1935), a cambio del respaldo norteamericano a la dictadura Nazi-fascista que impuso José Félix Estigarribia en 1940. Todos estos nefastos hechos han sido aludidos y glorificados por el “obispo de los pobres” en sus discursos, en los que tampoco ha olvidado manifestar la hostilidad al MERCOSUR que le impone la prensa que lo respalda, instrumentando el tema de las binacionales para generar disturbios en las relaciones con los gobiernos progresistas de la región.
Se habla de Fernando Lugo como un supuesto obispo de los pobres, austero humanista y teólogo de la liberación tercermundista, predestinado a redimir de las bajezas a un pueblo sumido en la miseria, como si no lo viéramos todos los días emprender costosos viajes y presentarse acompañado de los impresentables personeros del eterno partido de la oligarquía liberal, guiado por asesores ahogados en dinero ordeñado por la vía de la corrupción y rodeado de testaferros del embajador norteamericano James Cason. Personalmente, puedo testimoniar que lo conocí en medio de un ambiente muy festivo para un teólogo de la liberación tercermundista, conduciendo una suntuaria Land Cruiser 4x4 de última generación y cercado por adulones y mujerzuelas. Nuestro mesiánico teólogo de la liberación tercermundista, que ha proclamado en Ecuador su filiación adscripta al socialismo del Siglo XXI, en sus últimas alocuciones se ha sacado la careta manifestándose como recalcitrante defensor de la propiedad privada, de la patria sojera, del latifundio y de terratenientes vinculados a narcos.
La prensa ultraderechista, curiosamente, motoriza con entusiasmo estas supuestas candidaturas “izquierdistas“, que en realidad promueven a empleados de la embajada norteamericana, operativos del Plan Umbral, USAID y la National Endowment for Democracy. Una prueba de sus compromisos con el imperio la constituye que la mayoría de ellos, especialmente los de Tekojoja, todavía siguen repitiendo las consignas que una década atrás les dejara el promotor del plan colombia y entonces sub secretario de estado Peter Romero. Recordemos que a intromisiones de este último personaje debe el Paraguay el haber sido gobernado un lustro por un ebrio consuetudinario digitado por una corte politizada y corrupta, impuesto con la ayuda de medios masivos adictos al imperio, que atribuyen a enviados de Washington la facultad de impartir proscripciones en la política paraguaya.
Un negro manto de dudas cubre el accionar de la Justicia Electoral, cuyas decisiones favorecen inexorablemente al oficialismo y a las burocracias partidarias, que se eternizan reproduciéndose endogámicamente y conspiran contra la democracia distribuyéndose el dinero de presupuestos en la forma más desvergonzada imaginable. Las anémicas agrupaciones que intentan dar un marco de alianza al movimiento luguista, acompañando como furgón de cola al Partido Liberal, en realidad son tribus donde la democracia interna lleva mucho tiempo difunta , y coinciden con el partido de gobierno en métodos fraudulentos y autoritarios. Una prueba de ello es que la mayoría candidata a su propio presidente para los misérrimos espacios de poder que se proponen conquistar de la mano del obispo.
La cúpula liberal, que no parece tomar muy en serio el liderazgo improvisado de Lugo, se ha envuelto en una pugna feroz por la vice-presidencia que denota intenciones de desplazar al futuro presidente por medio de acuerdos parlamentarios en los que no es difícil entrever la probable colaboración del gobernante partido colorado, con sus votos en un inminente juicio político. El partido de gobierno, a su vez, no parece muy atemorizado por su contrincante, a juzgar por una sangrienta interna desatada que sólo se produce cuando los bandos están convencidos de disputar el premio mayor, y donde no está ausente el enfrentamiento entre Hugo Chávez y George W. Bush.
A un lado del escenario, como convidado de piedra, observa impotente el espectáculo el obispo de los pobres, de la oligarquía y de los testaferros del imperio.
* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Las Banderas de Mitre” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto.
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domingo, 30 de diciembre de 2007
miércoles, 26 de diciembre de 2007
ATAQUES DE LA CIA EN PARAGUAY
ATAQUES DE LA CIA EN PARAGUAY
(Luis Agüero Wagner*, en El Mercurio Digital)
El Washington Post advirtió en su portada el domingo 23 de Diciembre que la reputación de Estados Unidos podría deteriorarse aún más, sufriendo un duro golpe, si como se presume resultan falsas las acusaciones de Miami sobre los vínculos de los gobiernos de Venezuela y Argentina en el caso del maletín de 800.000 dólares, que la prensa adicta al imperio atribuyó a una donación chavista para la campaña de Cristina Kirchner. Curiosamente, este evidente ataque de la inteligencia estadounidense a un gobierno que ha despertado urticaria con su apoyo a Venezuela y el Banco del sur, recibió en Paraguay gran destaque por parte de una prensa que no tiene mucho que objetar en lo que a recibir donaciones foráneas respecta. El hecho amerita algunas puntualizaciones basadas en documentos y datos históricos irrebatibles para su mejor contextualización.
El 13 de marzo de 1989 el ex agente de la CIA y colaborador de John Maisto en la captura y asesinato del Che Guevara en Bolivia, luego empleado de Andrés Rodríguez, el embajador Timothy Towell, escribió una carta donde explicaba el objetivo de la visita del presidente de la NED Carl Gershman al Paraguay. Ese mismo año se derrumbaba el imperio soviético y con él la propaganda con que Stroessner justificaba sus abusos, mientras en Nicaragua se imponía Violeta Chamorro en las elecciones. En los comicios nicaragüenses habían sido decisivos, para lograr la derrota electoral sandinista, los mil millones de dólares invertidos por un organismo creado pocos años atrás como alternativa a la CIA para promover “golpes suaves” con el argumento de la chequera imperialista: La National Endowment for Democracy.
Considerando inminente el fin de Stroessner, el imperio norteamericano se movilizó para impedir que sus adversarios tomen las riendas a su caída, para lo cual se apresuró a ganar para la causa del continuísmo de la dominación imperialista a los disidentes con una muy buena remuneración. Entre estos disidentes a sueldo se contaron dos personajes que controlan en Paraguay un alto porcentaje de lo que se puede decir: Aldo Zucolillo y Humberto Rubín, quienes venían buscando con ansiedad un acercamiento con el imperio, logrando recibir invitaciones del ex director de la CIA y entonces Vice-Presidente George Bush (padre) en noviembre de 1986. Estos fructíferos vínculos se tradujeron en fuertes sumas en dólares que empezaron a fluir hacia Asunción, donde operaba para la CIA desde 1979 el nicaragüense-norteamericano Agustín Torres Lazo, en una oficina de inteligencia que se ocultaba bajo la falsa fachada de “Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre” en la Calle Montevideo nº 822. Torres Lazo, valga la acotación, había sido uno de los leales miembros del círculo íntimo de Somoza García como teniente de la Guardia Nacional, fiscal acusador y partícipe de las torturas de los interrogatorios que siguieron al primer ajusticiamiento, en la noche que el dictador olvidó su chaleco antibalas para asistir a la fiesta en la Casa del Obrero, el 21 de Septiembre de 1956.
Torres Lazo no solo tuvo un papel decisivo en la vinculación de los organismos imperialistas con los disidentes contratados, quienes sólo en el lapso 1987-89 recibieron por esta vía 1.074.587,00 dólares, también jugó un papel fundamental en la penetración de la patronal en el Sindicato de Periodistas del Paraguay. No es nueva, por lo tanto, la obsecuencia en un mundillo en el que basta clausurar supermercados a propietarios de medios para modificar las encuestas, y donde se tiene como cúspide de la carrera periodística convertirse en receptor de dólares de organismos de coacción imperialista.
La eficacia del andamiaje montado por la inteligencia estadounidense en Paraguay se volvió a patentizar en marzo de 1999, cuando toda la intelligentzia y la patria periodística se abocaron a repetir las consignas que les dejara el promotor del Plan Colombia y sub secretario de estado para el Hemisferio Occidental, Peter Romero. No descansaron entonces hasta derrocar por la vía mediática a un gobierno electo para imponer a un ebrio consuetudinario digitado que alcanzó niveles inéditos de corrupción.
Un nuevo ataque de la inteligencia del norte se ha evidenciado en Paraguay con las campañas que buscan instalar ante la opinión pública como referentes de la izquierda, a empleados de la embajada norteamericana en Asunción, tales como los operativos del Plan Umbral, USAID y la National Endowment for Democracy que motorizaron la candidatura del obispo jubilado y falso teólogo de la liberación Fernando Lugo desde ABC color, el PMas, Tekojoja y otros grupos afines a instituciones tan izquierdistas como el Partido Liberal, el Vaticano y la CIA, pretendiendo pasar por “chavistas” de izquierda y llegando a engañar al mismo gobierno bolivariano de Venezuela. Sería sumamente contradictorio que la NED y USAID, que sólo en el 2004 invirtieron 9 millones de dólares para desacreditar y desprestigiar a Hugo Chávez, promuevan en Paraguay a partidarios del socialismo del siglo XXI.
En contrapartida, sí sería coherente que Rocío Casco o Camilo Soares (quienes ya “confesaron” la ingerencia venezolana en la política paraguaya) aparezcan un día en portada de los diarios paraguayos sorprendidos con un maletín similar al de Guido Antonini, como parte de un insistente libreto de Langley que ya fuera montado contra Hillary Clinton y repetido contra Cristina Kirchner, para luego tomarse unas merecidas vacaciones en Miami.
* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Las Banderas de Mitre” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto.
(Luis Agüero Wagner*, en El Mercurio Digital)
El Washington Post advirtió en su portada el domingo 23 de Diciembre que la reputación de Estados Unidos podría deteriorarse aún más, sufriendo un duro golpe, si como se presume resultan falsas las acusaciones de Miami sobre los vínculos de los gobiernos de Venezuela y Argentina en el caso del maletín de 800.000 dólares, que la prensa adicta al imperio atribuyó a una donación chavista para la campaña de Cristina Kirchner. Curiosamente, este evidente ataque de la inteligencia estadounidense a un gobierno que ha despertado urticaria con su apoyo a Venezuela y el Banco del sur, recibió en Paraguay gran destaque por parte de una prensa que no tiene mucho que objetar en lo que a recibir donaciones foráneas respecta. El hecho amerita algunas puntualizaciones basadas en documentos y datos históricos irrebatibles para su mejor contextualización.
El 13 de marzo de 1989 el ex agente de la CIA y colaborador de John Maisto en la captura y asesinato del Che Guevara en Bolivia, luego empleado de Andrés Rodríguez, el embajador Timothy Towell, escribió una carta donde explicaba el objetivo de la visita del presidente de la NED Carl Gershman al Paraguay. Ese mismo año se derrumbaba el imperio soviético y con él la propaganda con que Stroessner justificaba sus abusos, mientras en Nicaragua se imponía Violeta Chamorro en las elecciones. En los comicios nicaragüenses habían sido decisivos, para lograr la derrota electoral sandinista, los mil millones de dólares invertidos por un organismo creado pocos años atrás como alternativa a la CIA para promover “golpes suaves” con el argumento de la chequera imperialista: La National Endowment for Democracy.
Considerando inminente el fin de Stroessner, el imperio norteamericano se movilizó para impedir que sus adversarios tomen las riendas a su caída, para lo cual se apresuró a ganar para la causa del continuísmo de la dominación imperialista a los disidentes con una muy buena remuneración. Entre estos disidentes a sueldo se contaron dos personajes que controlan en Paraguay un alto porcentaje de lo que se puede decir: Aldo Zucolillo y Humberto Rubín, quienes venían buscando con ansiedad un acercamiento con el imperio, logrando recibir invitaciones del ex director de la CIA y entonces Vice-Presidente George Bush (padre) en noviembre de 1986. Estos fructíferos vínculos se tradujeron en fuertes sumas en dólares que empezaron a fluir hacia Asunción, donde operaba para la CIA desde 1979 el nicaragüense-norteamericano Agustín Torres Lazo, en una oficina de inteligencia que se ocultaba bajo la falsa fachada de “Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre” en la Calle Montevideo nº 822. Torres Lazo, valga la acotación, había sido uno de los leales miembros del círculo íntimo de Somoza García como teniente de la Guardia Nacional, fiscal acusador y partícipe de las torturas de los interrogatorios que siguieron al primer ajusticiamiento, en la noche que el dictador olvidó su chaleco antibalas para asistir a la fiesta en la Casa del Obrero, el 21 de Septiembre de 1956.
Torres Lazo no solo tuvo un papel decisivo en la vinculación de los organismos imperialistas con los disidentes contratados, quienes sólo en el lapso 1987-89 recibieron por esta vía 1.074.587,00 dólares, también jugó un papel fundamental en la penetración de la patronal en el Sindicato de Periodistas del Paraguay. No es nueva, por lo tanto, la obsecuencia en un mundillo en el que basta clausurar supermercados a propietarios de medios para modificar las encuestas, y donde se tiene como cúspide de la carrera periodística convertirse en receptor de dólares de organismos de coacción imperialista.
La eficacia del andamiaje montado por la inteligencia estadounidense en Paraguay se volvió a patentizar en marzo de 1999, cuando toda la intelligentzia y la patria periodística se abocaron a repetir las consignas que les dejara el promotor del Plan Colombia y sub secretario de estado para el Hemisferio Occidental, Peter Romero. No descansaron entonces hasta derrocar por la vía mediática a un gobierno electo para imponer a un ebrio consuetudinario digitado que alcanzó niveles inéditos de corrupción.
Un nuevo ataque de la inteligencia del norte se ha evidenciado en Paraguay con las campañas que buscan instalar ante la opinión pública como referentes de la izquierda, a empleados de la embajada norteamericana en Asunción, tales como los operativos del Plan Umbral, USAID y la National Endowment for Democracy que motorizaron la candidatura del obispo jubilado y falso teólogo de la liberación Fernando Lugo desde ABC color, el PMas, Tekojoja y otros grupos afines a instituciones tan izquierdistas como el Partido Liberal, el Vaticano y la CIA, pretendiendo pasar por “chavistas” de izquierda y llegando a engañar al mismo gobierno bolivariano de Venezuela. Sería sumamente contradictorio que la NED y USAID, que sólo en el 2004 invirtieron 9 millones de dólares para desacreditar y desprestigiar a Hugo Chávez, promuevan en Paraguay a partidarios del socialismo del siglo XXI.
En contrapartida, sí sería coherente que Rocío Casco o Camilo Soares (quienes ya “confesaron” la ingerencia venezolana en la política paraguaya) aparezcan un día en portada de los diarios paraguayos sorprendidos con un maletín similar al de Guido Antonini, como parte de un insistente libreto de Langley que ya fuera montado contra Hillary Clinton y repetido contra Cristina Kirchner, para luego tomarse unas merecidas vacaciones en Miami.
* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Las Banderas de Mitre” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto.
martes, 18 de diciembre de 2007
LOS MALETINES Y LA BASURA DE GEORGE W. BUSH EN PARAGUAY
LOS MALETINES Y LA BASURA DE GEORGE W. BUSH EN PARAGUAY. ( Luis Agüero Wagner*)
Una verdadera conmoción mediática se suscitó en la región a raíz del caso judicial del maletín chavista al que un fiscal adjunto del distrito de Miami, Tom Mulvihill, caratuló sin rodeos “la campaña presidencial de Cristina Kirchner”. Fue inevitable que muchos vieran el burdo caso como un como elemento de presión contra la nueva presidenta argentina por parte de la oposición interna y externa a ésta, precisamente por parte de un gobierno hoy enfrentado con sus propios espías como el de George W. Bush, y a pocos días de firmarse el tratado contra la usura internacional que ha dado en llamarse Banco del Sur.
Un caso similar afectó en septiembre a la pre-candidata demócrata Hillary Clinton por el maletín con casi la misma suma (850.000 dólares) donado para su campaña por parte del múltiple estafador Norman Hsu, quedando en evidencia que no sólo hay malestar en la CIA contra W. por las presiones para inventar informes sobre armas de destrucción masiva persas para masacrar Irán, sino que también nuestros hombres en Langley han declarado a la propia imaginación en huelga.
Al margen de esto, cada vez se sabe mejor que la verdadera operación basura es la que han emprendido desde las oficinas de Virginia en busca de incrustar en la política paraguaya a los guevaristas financiados por la CIA que militan en nuestra original izquierda luguista. Curiosamente, en medio de tanta psicosis antichavista los propietarios de medios habituados a llenarse los bolsillos con donaciones de la National Endowment for Democracy y con publicidad pagada por USAID, han obviado los maletines de George W. Bush que han venido ingresando en forma encubierta en Paraguay, yendo a parar a los bolsillos menos pensados. Veamos algunos casos.
Por ejemplo, los 45,226.96 dólares que en nombre del Plan Umbral recibió recientemente la guevarista Casa de la Juventud (ONG que recauda para el PMas) de mano de organismos imperialistas bajo control de George W. Bush, supuestamente para enseñar a estudiantes secundarios algo fundamental: “identificar la corrupción” en Paraguay. Se suma el dinero a los 127.000 con que anteriormente les benefició la IAF. De acuerdo a los datos estadounidenses, con ese dinero en diez meses la clientela guevarista de Camilo Soares y Rocío Casco “capacitó” a 50 docentes, “sensibilizó” a 1000 estudiantes y clink caja (aparece como responsable en los documentos Sunia Valinotti). Un ejemplo más de que en nuestro país no se hacen solicitudes de crédito para las obras, sino que se inventan obras para solicitar el crédito.
Se añaden en el mismo contexto las fuertes sumas que recibe Gestión Local, ONG cuyos responsables son a la vez financistas de Tekojoja, o los 132.700 dólares que en el 2006 recibió la Fundación Arlequín Tetro (refugio de organizadores de manifestaciones contra la actual administración municipal) para objetivos tan relacionados con el arte escénico como “ayudar a adolescentes de centros educativos a identificar, estudiar, discutir y atender las prioridades de la comunidad”.
Debemos agregar los 116.300 dólares de George W. Bush recibidos en el 2006 por el CIDSEP, los 95.000 dólares recibidos por la Fundación paraguaya para la Cooperación y Desarrollo del ex intendente Martín Burt, los 94.000 depositados a nombre de la ADEC, los 27.500 donados a la CPES de Domingo Rivarola, los 164.404 aportados a la CED, o las importantes donaciones que reciben el CIRD de Agustín Carrizosa para “apoyar a las organizaciones de la sociedad civil”, la IDEA de Patricia Abed, o los sensibles ecologistas de Alter Vida como Jorge Lara Castro.
Cualquier opinión o incursión política de estos engendros del imperio, obviamente, es saludada como políticamente correcta desde las cumbres estratosféricas de la Cámara de Anunciantes del Paraguay y Cerneco, cuyos “foros por la libertad de expresión” -como el organizado en noviembre de 2004- fueron siempre solícitamente auspiciados por USAID. Para hacerse una idea de la línea bajada por CERNECO, basta mencionar que su comisión “pro-código de ética” la integraron empleados del ex propagandista de Stroessner y alabardero de Videla, Aldo Zucolillo (Rufo Medina e Ilde Silvero), y el yerno de un general clave del Operativo Cóndor, Carlos Jorge Biederman. No es difícil deducir el origen de la abultada cuenta de los familiares del último de los mencionados en el Wachovia Bank(Securities), del que retiraron la ínfima fracción de 172.000 dólares el 25 de junio de 2005 (cheque nº 1323).
Todo esta basura del imperio en Paraguay, como sabemos, cuenta con gran “prestigio” y respaldo de esta prensa pro-imperialista, cuyos desechos y lacras viene arrastrando la sociedad paraguaya desde que el departamento de estado comisionó al Tte. Coronel Robert K. Thierry para adiestrar a los torturadores de Edgar L. Ynsfrán hacia 1956. Un pequeño error que “enmendaron” hacia 1987 contratando, por intermedio del agente de la CIA Leonard Susman, a comunicadores fuertemente identificados con Stroessner para que “luchen” contra la dictadura que les bancó sus medios de comunicación.
* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Fuego y Cenizas de la Memoria” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto”.
Una verdadera conmoción mediática se suscitó en la región a raíz del caso judicial del maletín chavista al que un fiscal adjunto del distrito de Miami, Tom Mulvihill, caratuló sin rodeos “la campaña presidencial de Cristina Kirchner”. Fue inevitable que muchos vieran el burdo caso como un como elemento de presión contra la nueva presidenta argentina por parte de la oposición interna y externa a ésta, precisamente por parte de un gobierno hoy enfrentado con sus propios espías como el de George W. Bush, y a pocos días de firmarse el tratado contra la usura internacional que ha dado en llamarse Banco del Sur.
Un caso similar afectó en septiembre a la pre-candidata demócrata Hillary Clinton por el maletín con casi la misma suma (850.000 dólares) donado para su campaña por parte del múltiple estafador Norman Hsu, quedando en evidencia que no sólo hay malestar en la CIA contra W. por las presiones para inventar informes sobre armas de destrucción masiva persas para masacrar Irán, sino que también nuestros hombres en Langley han declarado a la propia imaginación en huelga.
Al margen de esto, cada vez se sabe mejor que la verdadera operación basura es la que han emprendido desde las oficinas de Virginia en busca de incrustar en la política paraguaya a los guevaristas financiados por la CIA que militan en nuestra original izquierda luguista. Curiosamente, en medio de tanta psicosis antichavista los propietarios de medios habituados a llenarse los bolsillos con donaciones de la National Endowment for Democracy y con publicidad pagada por USAID, han obviado los maletines de George W. Bush que han venido ingresando en forma encubierta en Paraguay, yendo a parar a los bolsillos menos pensados. Veamos algunos casos.
Por ejemplo, los 45,226.96 dólares que en nombre del Plan Umbral recibió recientemente la guevarista Casa de la Juventud (ONG que recauda para el PMas) de mano de organismos imperialistas bajo control de George W. Bush, supuestamente para enseñar a estudiantes secundarios algo fundamental: “identificar la corrupción” en Paraguay. Se suma el dinero a los 127.000 con que anteriormente les benefició la IAF. De acuerdo a los datos estadounidenses, con ese dinero en diez meses la clientela guevarista de Camilo Soares y Rocío Casco “capacitó” a 50 docentes, “sensibilizó” a 1000 estudiantes y clink caja (aparece como responsable en los documentos Sunia Valinotti). Un ejemplo más de que en nuestro país no se hacen solicitudes de crédito para las obras, sino que se inventan obras para solicitar el crédito.
Se añaden en el mismo contexto las fuertes sumas que recibe Gestión Local, ONG cuyos responsables son a la vez financistas de Tekojoja, o los 132.700 dólares que en el 2006 recibió la Fundación Arlequín Tetro (refugio de organizadores de manifestaciones contra la actual administración municipal) para objetivos tan relacionados con el arte escénico como “ayudar a adolescentes de centros educativos a identificar, estudiar, discutir y atender las prioridades de la comunidad”.
Debemos agregar los 116.300 dólares de George W. Bush recibidos en el 2006 por el CIDSEP, los 95.000 dólares recibidos por la Fundación paraguaya para la Cooperación y Desarrollo del ex intendente Martín Burt, los 94.000 depositados a nombre de la ADEC, los 27.500 donados a la CPES de Domingo Rivarola, los 164.404 aportados a la CED, o las importantes donaciones que reciben el CIRD de Agustín Carrizosa para “apoyar a las organizaciones de la sociedad civil”, la IDEA de Patricia Abed, o los sensibles ecologistas de Alter Vida como Jorge Lara Castro.
Cualquier opinión o incursión política de estos engendros del imperio, obviamente, es saludada como políticamente correcta desde las cumbres estratosféricas de la Cámara de Anunciantes del Paraguay y Cerneco, cuyos “foros por la libertad de expresión” -como el organizado en noviembre de 2004- fueron siempre solícitamente auspiciados por USAID. Para hacerse una idea de la línea bajada por CERNECO, basta mencionar que su comisión “pro-código de ética” la integraron empleados del ex propagandista de Stroessner y alabardero de Videla, Aldo Zucolillo (Rufo Medina e Ilde Silvero), y el yerno de un general clave del Operativo Cóndor, Carlos Jorge Biederman. No es difícil deducir el origen de la abultada cuenta de los familiares del último de los mencionados en el Wachovia Bank(Securities), del que retiraron la ínfima fracción de 172.000 dólares el 25 de junio de 2005 (cheque nº 1323).
Todo esta basura del imperio en Paraguay, como sabemos, cuenta con gran “prestigio” y respaldo de esta prensa pro-imperialista, cuyos desechos y lacras viene arrastrando la sociedad paraguaya desde que el departamento de estado comisionó al Tte. Coronel Robert K. Thierry para adiestrar a los torturadores de Edgar L. Ynsfrán hacia 1956. Un pequeño error que “enmendaron” hacia 1987 contratando, por intermedio del agente de la CIA Leonard Susman, a comunicadores fuertemente identificados con Stroessner para que “luchen” contra la dictadura que les bancó sus medios de comunicación.
* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Fuego y Cenizas de la Memoria” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto”.
domingo, 16 de diciembre de 2007
LA IZQUIERDA CONDOTIERA DE PARAGUAY
Por Luis Agüero Wagner*
“Todo adulador es un mercenario, y todo hombre de bajo espíritu es adulador” (Aristóteles)
Es célebre el episodio de la guerra del Paraguay contra la Triple Alianza en el que Justo J. Urquiza, a quien muchos consideraban en Paraguay y el interior mediterráneo argentino un aliado natural de Solano López, cedió a la tentación del oro brasileño y vendió sus caballos al ejército del emperador Pedro II, lo que representó un virtual desarme de sus fuerzas. El gesto de renunciar por dinero a su caballería, base del poder bélico de su ejército integrado por consumados jinetes del gauchaje entrerriano, hizo decir con desdén al historiador brasileño Pandiá Calógeras: “Nao existía en Urquiza o estofo de homen de estado, era apenas um condotiero”. Calógeras comparaba a Urquiza con los famosos jefes de ejércitos mercenarios de la Italia renacentista, cuyo nombre derivaba del vocablo condotta (contrato).
Aunque hoy pretendan pasar por estadistas y pragmáticos, a pesar de haber demostrado una grotesca torpeza y aguda incapacidad política al destruir la concertación opositora, no hay palabra que define mejor a nuestros transformistas financiados por George W. Bush que se hacen pasar por “izquierdistas” aglutinándose en torno al obispo Fernando Lugo, que el vocablo de origen italiano “condottiere”. Al igual que Urquiza, descabalgaron del carro de una eventual victoria al marginar con su actitud hipócrita a quienes con su caudal electoral representaban la alternancia al alcance de las manos.
Mercenarios al fin, hoy poco les importa estar acompañando como furgón de cola al proyecto neoliberal del mismo partido que, en las mismas adyacencias del Palacio de López, se permitiera fusilar indiscriminadamente a un pueblo que hacía reclamos patrióticos el 23 de Octubre de 1931. Tampoco tiene importancia estar recibiendo asistencia del Vaticano, cuya iglesia le abre las puertas de los confesionarios para reuniones en el interior del país, adhiriéndose a un proyecto subsidiado por organismos imperialistas manejados por George W. Bush, o acompañando rastreramente las campañas contra la integración con los gobiernos progresistas de la región que realizan los propietarios de medios subsidiados por la CIA y la NED. Que la inocencia les valga si creen que la tendenciosa prensa pro-imperialista les resolverá sus problemas electoralistas.
Todo esto lo hacen olvidando que el “luguismo” presentó al principio a su candidato como un izquierdista teólogo de la liberación tercermundista, castrista y chavista a ultranza. Eso solamente cuando necesitaban vincularse internacionalmente, y el influjo del impulso progresista en la región facilitaba un inmediato impacto mediático y notoriedad en los foros políticos internacionales. Las dudas empezaron a fluir desde las profundidades cuando Blas Llano y sus mercenarios del Parlamento evidenciaron poca resolución para desalojar a los colorados votando con el oficialismo a la menor oportunidad de repartirse el dinero del TSJE.
Los temores crecieron cuando de pronto el proyecto inicial fue tomado por asalto por adulones del obispo, entre los que se contaban a nicanoristas arrepentidos como Filizzola, conservadores de inclinaciones neoliberales como Carlos Mateo Balmelli, oportunistas sin ideología pero con nefastos antecedentes como Rolón Pose o Nils Candia, izquierdistas arrepentidos al servicio de USAID como los dueños de Tekojojá, guevaristas financiados por la CIA como las cabezas del PMas. Algunos como los integrantes del equipo de Pepito Morínigo, también terminaron subiéndose al último furgón a destiempo luego de acompañar en una interminable seguidilla de bochornos políticos al filizzolismo, que al postre de tanta lealtad incondicional los juzgó prescindibles y los arrojó a la calle de un puntapié.
Cada cual sigue por su lado a su jefe condotiero el cual sin rubor se presenta como “el cambio”, con el dilema del candidato potable que los lleve al rekutú, resuelto por el falso teólogo de la liberación. Como guinda de la torta, nuestros condotieros criollos han sido respaldados la semana pasada por la no menos desprestigiada, incoherente y mercenaria Internacional Socialista.
La maestra de la vida enseña que los condotieros eran verdaderos artistas de la guerra, pero sus intereses no siempre eran los mismos que los del estado a cuyo servicio estaban. Buscaban riquezas, fama y propiedades para ellos mismos, y no los ligaban en realidad lazos patrióticos a la causa por la que luchaban. Eran célebres por su inescrupulosidad; podían cambiar de bando si encontraban un mejor postor antes o incluso durante una batalla, como si ésta se tratase de una sesión parlamentaria local. Conscientes de su poder, en ocasiones eran ellos los que imponían condiciones a sus supuestos mandantes.
Algunos de estos célebres guerreros a sueldo al servicio de las ciudades-estado italianas como Gatamelata llegaron incluso a merecer monumentos ecuestres del mismo Donatello, aunque con ese argumento escultórico no pudieron evitar la ignominia y el desprecio con que los trata hoy el juicio de la posteridad. Todavía quedan por conocerse los argumentos con que los neoliberales y transformistas financiados por George W. Bush aglutinados en torno al proyecto partidista liberal y neoconservador de Fernando Lugo, intentarán obtener clemencia en los tribunales de apelación de la historia. LUIS AGÜERO WAGNER.
* Escritor paraguayo, autor de “Fuego y Cenizas de la Memoria” y “Las Banderas de Mitre”.
“Todo adulador es un mercenario, y todo hombre de bajo espíritu es adulador” (Aristóteles)
Es célebre el episodio de la guerra del Paraguay contra la Triple Alianza en el que Justo J. Urquiza, a quien muchos consideraban en Paraguay y el interior mediterráneo argentino un aliado natural de Solano López, cedió a la tentación del oro brasileño y vendió sus caballos al ejército del emperador Pedro II, lo que representó un virtual desarme de sus fuerzas. El gesto de renunciar por dinero a su caballería, base del poder bélico de su ejército integrado por consumados jinetes del gauchaje entrerriano, hizo decir con desdén al historiador brasileño Pandiá Calógeras: “Nao existía en Urquiza o estofo de homen de estado, era apenas um condotiero”. Calógeras comparaba a Urquiza con los famosos jefes de ejércitos mercenarios de la Italia renacentista, cuyo nombre derivaba del vocablo condotta (contrato).
Aunque hoy pretendan pasar por estadistas y pragmáticos, a pesar de haber demostrado una grotesca torpeza y aguda incapacidad política al destruir la concertación opositora, no hay palabra que define mejor a nuestros transformistas financiados por George W. Bush que se hacen pasar por “izquierdistas” aglutinándose en torno al obispo Fernando Lugo, que el vocablo de origen italiano “condottiere”. Al igual que Urquiza, descabalgaron del carro de una eventual victoria al marginar con su actitud hipócrita a quienes con su caudal electoral representaban la alternancia al alcance de las manos.
Mercenarios al fin, hoy poco les importa estar acompañando como furgón de cola al proyecto neoliberal del mismo partido que, en las mismas adyacencias del Palacio de López, se permitiera fusilar indiscriminadamente a un pueblo que hacía reclamos patrióticos el 23 de Octubre de 1931. Tampoco tiene importancia estar recibiendo asistencia del Vaticano, cuya iglesia le abre las puertas de los confesionarios para reuniones en el interior del país, adhiriéndose a un proyecto subsidiado por organismos imperialistas manejados por George W. Bush, o acompañando rastreramente las campañas contra la integración con los gobiernos progresistas de la región que realizan los propietarios de medios subsidiados por la CIA y la NED. Que la inocencia les valga si creen que la tendenciosa prensa pro-imperialista les resolverá sus problemas electoralistas.
Todo esto lo hacen olvidando que el “luguismo” presentó al principio a su candidato como un izquierdista teólogo de la liberación tercermundista, castrista y chavista a ultranza. Eso solamente cuando necesitaban vincularse internacionalmente, y el influjo del impulso progresista en la región facilitaba un inmediato impacto mediático y notoriedad en los foros políticos internacionales. Las dudas empezaron a fluir desde las profundidades cuando Blas Llano y sus mercenarios del Parlamento evidenciaron poca resolución para desalojar a los colorados votando con el oficialismo a la menor oportunidad de repartirse el dinero del TSJE.
Los temores crecieron cuando de pronto el proyecto inicial fue tomado por asalto por adulones del obispo, entre los que se contaban a nicanoristas arrepentidos como Filizzola, conservadores de inclinaciones neoliberales como Carlos Mateo Balmelli, oportunistas sin ideología pero con nefastos antecedentes como Rolón Pose o Nils Candia, izquierdistas arrepentidos al servicio de USAID como los dueños de Tekojojá, guevaristas financiados por la CIA como las cabezas del PMas. Algunos como los integrantes del equipo de Pepito Morínigo, también terminaron subiéndose al último furgón a destiempo luego de acompañar en una interminable seguidilla de bochornos políticos al filizzolismo, que al postre de tanta lealtad incondicional los juzgó prescindibles y los arrojó a la calle de un puntapié.
Cada cual sigue por su lado a su jefe condotiero el cual sin rubor se presenta como “el cambio”, con el dilema del candidato potable que los lleve al rekutú, resuelto por el falso teólogo de la liberación. Como guinda de la torta, nuestros condotieros criollos han sido respaldados la semana pasada por la no menos desprestigiada, incoherente y mercenaria Internacional Socialista.
La maestra de la vida enseña que los condotieros eran verdaderos artistas de la guerra, pero sus intereses no siempre eran los mismos que los del estado a cuyo servicio estaban. Buscaban riquezas, fama y propiedades para ellos mismos, y no los ligaban en realidad lazos patrióticos a la causa por la que luchaban. Eran célebres por su inescrupulosidad; podían cambiar de bando si encontraban un mejor postor antes o incluso durante una batalla, como si ésta se tratase de una sesión parlamentaria local. Conscientes de su poder, en ocasiones eran ellos los que imponían condiciones a sus supuestos mandantes.
Algunos de estos célebres guerreros a sueldo al servicio de las ciudades-estado italianas como Gatamelata llegaron incluso a merecer monumentos ecuestres del mismo Donatello, aunque con ese argumento escultórico no pudieron evitar la ignominia y el desprecio con que los trata hoy el juicio de la posteridad. Todavía quedan por conocerse los argumentos con que los neoliberales y transformistas financiados por George W. Bush aglutinados en torno al proyecto partidista liberal y neoconservador de Fernando Lugo, intentarán obtener clemencia en los tribunales de apelación de la historia. LUIS AGÜERO WAGNER.
* Escritor paraguayo, autor de “Fuego y Cenizas de la Memoria” y “Las Banderas de Mitre”.
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